18 de mayo de 2014

Querer

19:21 0 Comentarios



Es precioso querer y ser correspondida. Saber que eres imprescindible para alguien, de la misma forma que él lo es para ti. Dos personas diferentes, ya que nadie es igual. Pero tan parecidas que rozan la perfección. La unión perfecta, o por lo menos para mí. No te puedo pedir más, ya que lo tengo todo de ti. Tengo tus palabras. Increíbles muestras de amor. Preciosas. Que consiguen emocionarme. Tengo tu voz. Me gusta cerrar los ojos mientras la escucho, se convierte en melodía. La mejor de todas. Tengo tu risa. Contagiosa. Intento hacerte feliz. Tengo tus ojos. Maravillosos. Aunque me gustaría saber cómo miran. Lo espero ansiosa. Te tengo a ti y con eso lo tengo todo. Yo te entregué mi corazón. Llevaba escrito tu nombre y tú has sido quien me ha enseñado a leerlo ya que antes no sabía. Me tienes a mí, completa o incompleta, según se mire. Porque me falta mucho por aprender, pero quiero hacerlo contigo. No podía imaginar que esto sería así. Me refiero a estar enamorada. Ya lo sabes, yo lo estoy de ti. Y puede parecer algo pasajero, pero tu amor es un seguro de vida mucho mejor que cualquier otro. Tiene un inconveniente para el resto de la gente y es que ese seguro solo es para mí. Sin intereses ni gastos de comisiones. Verdadero. Transparente. Para siempre. Dicen que nada para siempre pero, ¿por qué no puede ser esto la excepción que confirma la regla? Yo haré lo posible para que así sea. Porque es lo que quiero. Te quiero a ti. En mi vida. Y ya lo estás. Tú eres mi vida y no me cansaré de repetírtelo.

15 de mayo de 2014

Llueve

16:54 2 Comentarios

Llueve, y las aceras están mojadas, todas las huellas están borradas. La lluvia guarda nuestro secreto.
Llueve, y en mi ventana te echo de menos, los días pasan y son ajenos. El frío me abraza y me parte en dos, la lluvia cae sobre los tejados dónde fuimos más que amigos.
Recuerdo que dormimos al abrigo del amanecer. Los bares han cerrado, ya no hay copas. La lluvia hoy mojará mi ropa si no estás aquí. Si tú no estás me duelen más los años, las heridas me hacen daño si no vuelvo a oír tu voz.
Llueve, y las palabras se quedan mudas. Todas las noches las mismas dudas, ¿qué fue de todos aquellos besos? Llueve, y se enmudece la primavera. Cuento las veces que el sol espera para secar la acera, para secar el tejado dónde fuimos más que amigos.

María Villalón

9 de mayo de 2014

Amor

15:45 4 Comentarios

Amor, la cosa más mortal de las cosas mortales. Te mata tanto cuando la tienes como cuando no la tienes.
Delirium.

5 de mayo de 2014

Crecer y madurar

20:58 0 Comentarios


Me aterroriza la idea de hacerme mayor, en pocas palabras. Decisiones, problemas, reflexiones y muchas más cosas que me vienen a la cabeza solo de escuchar la palabra adulta. La niñez se acaba y con ello muchas de las cosas o en este caso tonterías que me hacían feliz. Salir al parque, jugar con mis amigos en aquel tobogán tan alto, soñar con ser mayor, disfrazarme... Son pequeñas cosas que aunque en aquellos momentos no valorara por el simple hecho de ser una niña ahora con el tiempo me voy dando cuenta de que las echo de menos. Puede que si tuviera la oportunidad de hacerlas no las haría, básicamente porque la consciencia de ser una niña (por decirlo de alguna forma) ya no existe en mi vida, sí que hay ciertos momentos en los que hago tonterías pero esa esencia de hacerlas cuando eres una niña ha desparecido completamente.
Por otro lado me gusta crecer, sentir emociones, vivir experiencias... Pero prácticamente todas o casi todas esas experiencias o emociones me dan ¿miedo? realmente no se si esa es la palabra adecuada pero es la única que me viene ahora a la cabeza. Hay demasiadas cosas que aún no se y me da pánico que algo salga mal o que me lleve más de un susto.
Ahora hablo de un tema en concreto aunque mejor prefiero no decir cual es exactamente. Me da cosa hacer ciertas cosas porque es como si me estuviera obligando a mi misma a madurar más rápido de lo que debería. Hay momentos en los que sí me gustaría hacer esas cosas y más, no se, siempre tienes curiosidad por probar cosas nuevas, pero luego empiezo a pensar en las consecuencias y me hecha para atrás. Igual debería dejar de pensar tanto en las cosas y dejarme llevar por el momento.