Querer




Es precioso querer y ser correspondida. Saber que eres imprescindible para alguien, de la misma forma que él lo es para ti. Dos personas diferentes, ya que nadie es igual. Pero tan parecidas que rozan la perfección. La unión perfecta, o por lo menos para mí. No te puedo pedir más, ya que lo tengo todo de ti. Tengo tus palabras. Increíbles muestras de amor. Preciosas. Que consiguen emocionarme. Tengo tu voz. Me gusta cerrar los ojos mientras la escucho, se convierte en melodía. La mejor de todas. Tengo tu risa. Contagiosa. Intento hacerte feliz. Tengo tus ojos. Maravillosos. Aunque me gustaría saber cómo miran. Lo espero ansiosa. Te tengo a ti y con eso lo tengo todo. Yo te entregué mi corazón. Llevaba escrito tu nombre y tú has sido quien me ha enseñado a leerlo ya que antes no sabía. Me tienes a mí, completa o incompleta, según se mire. Porque me falta mucho por aprender, pero quiero hacerlo contigo. No podía imaginar que esto sería así. Me refiero a estar enamorada. Ya lo sabes, yo lo estoy de ti. Y puede parecer algo pasajero, pero tu amor es un seguro de vida mucho mejor que cualquier otro. Tiene un inconveniente para el resto de la gente y es que ese seguro solo es para mí. Sin intereses ni gastos de comisiones. Verdadero. Transparente. Para siempre. Dicen que nada para siempre pero, ¿por qué no puede ser esto la excepción que confirma la regla? Yo haré lo posible para que así sea. Porque es lo que quiero. Te quiero a ti. En mi vida. Y ya lo estás. Tú eres mi vida y no me cansaré de repetírtelo.

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