27 de junio de 2014

Congelar el tiempo

17:19 10 Comentarios


Quiero que me llames. Que digas que quieres verme. Mentir, fingir que tengo planes. Que insistas. Que me digas que es importante. Después de un tiempo, aceptar. Vernos. Que me beses en la mejilla y me rodees con los brazos. Que me susurres que me echabas de menos como tantas veces he oído. Abrazarte, admitir que yo también te echaba de menos. Hablar de nosotros. Sonreír. Que nos miremos en silencio. Apartar la vista tras ese momento en el que seguramente me pondré nerviosa. Silencio. Volver a mirarnos a los ojos dulcemente. Que me agarres de la mano y me acerques a ti. No apartar la mirada. Que te aferres a mi cintura sin más. Intentar alejarme y que me sujetes más fuerte, que parezca que no quieres que me escape de ese momento. Dejarme llevar. Acercarnos cada vez más. Perderme en ti. Que me escuches suspirar. Sentir tu pequeña risa. Que me digas que no podías esperar más a estar conmigo. Que me acerques más y más. Ver una sonrisa en tu rostro. Cerrar los ojos. Sentir la calidez. Y, de pronto, un tímido beso en la mejilla. Que me agarres suavemente el rostro. Que te aferres a mi mano, fuerte, sin miedo. Que me susurres un "te quiero" sincero. Y sentir por fin el esperado roce de unos labios ansiosos, ingenuos. Y congelar el tiempo.

22 de junio de 2014

El secreto de la vida

14:42 4 Comentarios



He cometido muchos errores, he llorado por quién no debía y he reído con falsas amistades. He tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más, me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, demasiado. He callado "te quieros" que por miedo o por inseguridad se quedaron en el aire, a veces los digo camuflados en besos, y he regalado "te quieros" simplemente por cumplir. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mi. He gritado con fuerza pero mi voz nunca salía, he callado verdades por no hacer daño, he salido de fiesta sin ganas, y he vuelto con los zapatos rotos de tanto bailar. Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir pensando que a la mañana siguiente te tendría a mi lado. He pasado por fases, he sido una niñata inmadura e insensible y he madurado a base de palos. He creído en lo imposible hasta que se destrozaron mis metas, he abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más. Ha habido días que me sentía preciosa y otros que no quería ni mirarme al espejo. He disfrutado de pequeños detalles, y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa, el secreto de la vida está en vivirla.

14 de junio de 2014

Esto es hacer el amor

11:28 0 Comentarios
 Él y yo hacemos el amor cada día. Hacemos el amor cuando se nos dibuja una sonrisa en la cara al vernos aparecer por el otro lado de la calle; cuando nos decimos con abrazos todo lo que nos hemos echado de menos; cuando nos callamos a besos y nos matamos a cosquillas. Hacemos el amor cuando nos susurramos al oído que lo nuestro durará para siempre; cuando nos prometemos que nos vamos a llamar al llegar a casa; cuando nos tumbamos en el sofá tapados con la manta viendo cualquier serie que hagan en la tele; cuando hacemos los deberes entre mimos y caricias; cuando merendamos entre risas y tonterías de niños pequeños. Hacemos el amor con cada palabra que sale de nuestros labios; cuando pensamos el uno en el otro; cuando nos contamos las pecas de la espalda; cuando nos sacamos infinidad de sonrisas y nos secamos las lágrimas; cuando estamos al lado del otro animándole a continuar; cuando jugamos a escondernos detrás de la puerta para asustarnos o simplemente, cuando aparecemos en el sueño del otro solo para que la noche se haga un poco más tierna. Porque para mí, esto es hacer el amor y, la verdad, me encanta.