31 de octubre de 2014

Lecciones de la vida

16:12 9 Comentarios
Quizá ya no sonreímos porque olvidamos cómo hacerlo. Ya olvidamos cómo se siente que la felicidad nos tatúe nombres en la piel y que nos recite con voz dulce al oído, como lo hacía nuestra madre cuando nos cantaba canciones de cuna para quedarnos dormidos. Quizá nos faltan muchos días de “estoy tan feliz que podría morir ahora mismo”. A lo mejor las personas ya no pasan porque tienen miedo de tropezar y que nadie les ayude a levantarse, porque nosotros somos un desastre y eso incluye en el amor. Cuando intentamos levantar a alguien, terminamos hundiéndolo más. Tal vez fuimos acostumbrados a estar en este lugar por rutina, por esa manía de aferrarnos demasiado a lo que queremos y por ese miedo de perderlo y no encontrar uno parecido. Peor es aferrarte a una persona que sabes que cuando se vaya la vida ya no continuará, que te quedarás estancado y no sabrás cómo seguir adelante, porque le puso su nombre al sentido de la vida. ¿Y cómo se despide de alguien que no quieres que se vaya? Que alguien me lo explique como lo hacen en matemáticas, lentamente, para que entienda cómo se sobrevive a algo así. Es como encender una cerilla en un cuarto lleno de contenido inflamable y explosivo. No sé. Algo así son las despedidas.

25 de octubre de 2014

Dibujante de garabatos

12:34 3 Comentarios
Los garabatos consumen las hojas en blanco. Las venas se ahorcan con cada exaltado movimiento que persigue una idea como a fuegos vanidosos. Como fantasmas traviesos que desaparecen y ríen, los pensamientos pierden hilo. Ella nunca supo dibujar y los garabatos se apilaban en el lugar. No disponía de la habilidad para enmarcar el cuerpo del crimen que desangró ese charco de tinta. Necesitaba salvarse de la madrugada porque el sueño la iba a despertar. Dibujaba trazando palabras de las que se cansaron todos de oírle pronunciar.  No entendía que sólo las hojas de clase tenían renglón y hablaba trazando la línea debajo de sus palabras. Su voz monótona desviaba la atención de su cara enfadada, monstruosa cuando no reposaba en el silencio. Pero conocía esta situación del insomnio y por eso buscaba a través de las madrugadas. Aunque aún se ataba a su cuerpo y sus párpados la hundían al sueño, ella confiaba en que más allá del desvelo brillaría la luz al otro lado y podría cruzar a donde no le pesaría el cuerpo y sus fantasías serían de su misma materia. Allí no hacía falta dormir para flotar entre sueños.

13 de octubre de 2014

Querida yo

16:14 6 Comentarios
 Hola, hace tiempo que quiero decirte algo: eres fuerte, ni tu misma te imaginas cuan fuerte eres, pero mucho. Puede ser que ahora mismo no te sientas fuerte, más bien te sientes débil, pero por lo que tú has pasado es mucho y aún así cada día tienes una sonrisa en la cara. Más falsa o menos falsa, pero la tienes. Sé que cansa sonreír, pero igualmente lo haces. Tienes ganas de rendirte y a menudo lo haces. ¿Por qué no ibas a poder rendirte? ¿quién dijo que estaba prohibido? Ahora enana piensa; has aguantado mucho y sí, las personas tienen límites, pero…¿acaso ya no puedes más? Que duela no significa que ya no puedas continuar. Aguanta un poco más, solo un poco. “¿Hasta cuando?” Hasta que ya superes un límite. Que duela tanto, como aquella vez en en la que tu salud estuvo en juego porque te desmayaste. “¿Tengo que aguantar tanto?” No mi vida, pero sí lo suficiente. Cuando veas que ya realmente no puedes más para, ríndete. Las personas coherentes, fuertes y valientes, aceptan una derrota. ¿Has perdido? Algunas cosas sí pero no todas. Empieza a creer en ti, a verte fuerte, a quererte. Antes de querer que te quieran, quiérete a ti misma porque, ¿de qué sirve que te quieran si tú ni siquiera puedes disfrutarlo? Mírate pequeña, puede que no seas guapa ni tengas un cuerpo diez pero a tu manera eres preciosa. Así que corre, sal a comerte el mundo, porque habrá algún día en el que te preguntarás: “¿Y si yo hubiera hecho…?” ¿De verdad quieres o podrás vivir con las dudas? ¿o prefieres encontrar tu camino y arrepentirte de lo que has hecho y no lamentarte de lo que no hiciste? Venga chica, anímate.

8 de octubre de 2014

El tiempo

16:44 3 Comentarios

 El tiempo distorsiona las distancias, hace ver las cosas diferentes, le hace sentir con mayor intensidad, o mejor dicho,  cambiada de color. Corre, corre con todas sus fuerzas para que nadie pueda ganarle la carrera pero a veces se cansa y se para a observar. Hay gente que teme al tiempo porque dicen que al final de cada carrera siempre está la muerte. Bueno, ¿y qué? Así son las cosas, así que afróntalas y sigue corriendo para ganarle por poco, pasa de largo, corre la vida y vive cada minuto porque nada es eterno.

4 de octubre de 2014

Etiquetas

10:39 7 Comentarios
Odio las etiquetas, odio que las usen en mí. Pero no puedo quejarme porque caigo en el error de usarlas con los demás. Aunque hay ciertas personas que merecen llevar en alto la etiqueta de fuerte, por ejemplo. Porque a pesar de todo se levantan todas las mañana a empezar su día y continuar con su vida quieran o no, lo hacen y a veces ni se quejan. Las etiquetas que yo creo llevar y que los demás piensan que llevo no son las mismas y la verdad es que no sé de cuales fiarme, no me fio de los demás porque sé que muchas veces mienten para hacer sentir mejor a alguien pero tampoco me fío de las mías porque soy consciente de que soy muy cruel conmigo misma aunque quizá no lo merezca. Soy madura y depresiva para mi psicóloga. Descuidada para mi nutrióloga. Amargada para mi familia y para algunos ''amigos''. Divertida para algunos de mis amigos virtuales. Romántica o sentimental para mi mejor amigo. Ingenua para mi otro amigo. Rebelde para mis padres. Triste para mi hermano mayor. Idiota para muchos. Rara para el mundo. Valiente para algunas amigas. Pero para mí… Para mí soy nada.

1 de octubre de 2014

Una ignorante más

18:16 7 Comentarios
Invierno, tiempo de sentarse en el sofá con una taza de café recién hecho y mirar por la ventana a toda esa gente que no tiene la suerte que tengo yo. Esa gente que, día tras día se enfrenta a la vida, supera sus obstáculos y siguen hacia delante. Es difícil saber como hacen todo eso si piensas que no tienen nada... Pero yo creo que esas personas tienen mucho más que yo. Todos ellos tienen valor, fuerza y esperanza. Tres cosas que, poco a poco he perdido... Me he perdido, me he perdido en un mundo demasiado acomodado, olvidando lo que es la vida, olvidando que en el mundo real no me lo dan todo en un esquema, sino que lo hago yo y tan solo soy una pobre que ha caído en una trampa de la que no puede salir. Yo no elegí nacer en este lugar, pero si el quedarme. Yo soy, una ignorante más de la vida.