20 de noviembre de 2014

Te quiero

18:54 12 Comentarios
Te quiero para pasear juntos por el parque, para los viernes por la tarde. Te quiero para que me cuides en las noches de frío, para que me contengas cuando algo me hace daño, para que me susurres al oído cosas bonitas, para que me abraces porque sí. Te quiero para que me tomes de la mano, para caminar sin rumbo, pero a tu lado. Te quiero para mirar nuestra película favorita y para que prepares el chocolate del desayuno. Te quiero para los días de lluvia y para las noches de luna llena. Te quiero para contemplar amaneceres y atardeceres. Te quiero para que me acompañes, para cuidarte. Te quiero para ser el ''que bonita pareja'' de la gente. Te quiero para bailar bajo la lluvia. Te quiero para hacer locuras. Te quiero porque no podría hacer otra cosa que no fuera quererte.

15 de noviembre de 2014

¿Somos lo que vivimos?

9:58 11 Comentarios
 
Mi teoría es que esos momentos impactantes, esos destellos que ponen patas arriba nuestras vidas, son los que acaban definiendo quienes somos. La cuestión es que cada uno de nosotros es la suma de todos los momentos que hemos experimentado con todas las personas que hemos conocido. Un momento de amor total, físico, mental y de cualquier otro tipo de amor. Pues esa es mi teoría, que esos momentos impactantes definen quienes somos. Lo que nunca me había planteado es si algún día no recuerdas ninguno de ellos...

8 de noviembre de 2014

Coleccionista de sonrisas

0:16 13 Comentarios


Es curioso como siempre consigue arrancarme una sonrisa. No puedo evitarlo, se me dibuja en la cara sola. Y mejor todavía, me ilumina el corazón. Hay sonrisas falsas que sólo manipulan el rostro pero no consiguen engañar a nadie, la sonrisa de verdad no se ve en los labios sino que se ve en los ojos que brillan de repente. Es extraño; por muy mal que vayan las cosas, por mucho empeño que ponga yo en estar enfadada o triste, siempre aparece esa sonrisa. Siempre aparece esa persona que consigue arrancármela. Que consigue robármela. Y hacía mucho que no sonreía de esta manera. Hacía mucho que los motivos para estar seria eran mucho más fuertes, hacía mucho que nadie conseguía derribar mi protección a prueba de robos. Y ahora ya no estoy segura de si ha vuelto la sonrisa o me la han robado. La cuestión es que me gusta sentir esa luz en mis ojos. Me gusta sentir el corazón brincando en el pecho. Y me gusta sentir que vuelve a haber un siempre. Aunque para mí no sea más que un continuo por ahora. Pero hay que ver cómo me gusta... Cómo me gusta mi sonrisa, y como me gusta la tuya.