20 de febrero de 2015

Mi secreto favorito

13:13 4 Comentarios

 

Nadie sabe lo que es tenerte en secreto. Nadie sabe lo que es poder disfrutar de cada curva de tu cuerpo, de verte sonreír y que cada sonrisa sea por mi y por ti, por nosotros. Tus cálidos abrazos con los que me quedo dormida después de perdernos... Esa forma de matarme que solo tú eres capaz de conseguir y que irónico es que tu me mates y yo haga que te sientas mejor.
No quería probarte, no quería entrar en tu vida de la forma en la que lo he hecho pero tampoco puedo negar que me encanta. No todos tienen el privilegio de verte en todos los sentidos, incluso cuando te enfadas con el mundo y lo pagas conmigo. Sonará raro pero me gustan las personas rotas, creo que son las que más pueden aportar de sí mismas a alguien porque de ellas siempre se puede aprender algo, y créeme que contigo aprendí mucho.
Me gusta ser eso que soy y produzco en tu vida, ambos sabemos que ni nosotros entendemos esta curiosa relación, perfeccionamos al otro pero al mismo tiempo le rompemos en mil pedazos. 
''Solo amigos ¿recuerdas?''
«Pero a pesar de todo, nunca me cansaré de ser tu secreto favorito.»

8 de febrero de 2015

Podría, pero no puedo

13:46 6 Comentarios

Podría dejar de echarte de menos un domingo cualquiera, podría hablar con mis amigos de ti sin que viejas cicatrices sangrasen, podría escuchar tu canción favorita sin que mi corazón no supiese hacer otra cosa que romperse, podría dormir tranquilamente sin que tu recuerdo me causara insomnio, sin que tu voz me rasguñara la espalda, sin que tu mirada se clavara en mí, podría una noche de Febrero dejar de recordarte y comenzar el doloroso luto de tu olvido, podría ir a los lugares que solíamos ir juntos sin que doliesen, podría aparentar que soy feliz y que la tristeza es mi enemiga, podría hablar de ti sin que los ojos no me brillasen como estrellas. Ya ves, podría, pero no puedo. 

PD: Me han nominado a otro premio, en unos días lo veréis por aquí.

3 de febrero de 2015

Me gusta romperme

16:56 10 Comentarios

Me gusta romperme, pero cuando digo romperme, quiero decir que me gusta hacerlo completamente. Sé que a algunos les aterra la idea de que alguien les haga daño con respecto al amor y que al final del día las peores puñaladas vienen de gente que llegaste a poner en tus prioridades; pero a mí me gusta romperme en el sentido de que es bonito hacerlo por alguien cuyas manos te han dicho lo que unos labios todavía no confiesan, que unas manos son capaces de transmitir más que unas palabras, porque las palabras son sólo eso: palabras. Que después posiblemente se las llevará el viento como si fuese una tarde de otoño, en la cual las hojas se dejan llevar a lugares donde serán pisadas por alguien, pero quizás quien las pisa está tan roto como una de ellas y quizás un día escuchó un sonido parecido al de romperse en mil pedazos desde adentro. A lo mejor, no es que dejes pasar trenes, es que en algunas estaciones pasa algo que te sujeta tan fuerte que eres tan débil y no puedes alejarte de ahí, porque tienes miedo de que alguien más te quite eso que tanto quieres. Y entonces un día te sientes como el otoño: te pintas de colores desteñidos y estás tan seco y tan frágil que cualquiera que pase por tu vida te dejará roto.