28 de marzo de 2015

Nuestro bonito desastre

20:51 8 Comentarios

 No es fácil, de hecho ya lo sabía cuando decidí aceptar tu locura y no me importó. Supongo que desastre sería buena palabra para describir lo que sea que tenemos básicamente porque nada tiene sentido, pero me gusta, claro que me gusta... ¿Y para qué mentir? También me gusta que sea complicado, como nosotros. Como cada vez que intentamos vernos a escondidas del mundo para seguir manteniendo nuestro secreto a salvo. Y que importará la espera cuando te tengo de recompensa. Solo yo tengo la suerte de tenerte y probarte, solo yo tengo privilegios, yo y nadie más.

''La emoción de mirar al peligro a los ojos no tiene precio.''

18 de marzo de 2015

Mi nuevo vicio

20:04 14 Comentarios
Aparece de la nada y se aloja en el deseo, el deseo de sentir sus locuras. Él depende del recuerdo, la espera y la presencia. Incansable el sentir que para mí sus manos, sus ojos y sus labios son privilegios. Me llena y llena mi deseo. Vive por encima de la vida porque rompe las reglas y los esquemas de mi vida. Busca los detalles de una tarde, esa tarde en la que perdimos el norte y el sur. ¿Y cómo conseguir que el tiempo se detenga cuando estoy con él? Una tarde eterna, solo pido eso. Romper cualquier equilibrio y normalidad. Y de esta forma llegar al silencio entre dulces caricias. Recuerdo esta emoción entre mis recuerdos, recuerdos que él me dejó aquellos días en los que perdimos algo más que la cabeza. Esas veces en las que la pasión viene como un aire suave a perfumar mi vida y la deja patas arriba, esas. Poco más puedo describir.

7 de marzo de 2015

Lo prohibido suena tentador

13:29 4 Comentarios
¿Existen las casualidades en forma de persona? Tal vez, sinceramente yo no creo mucho en esas cosas pero puede que esta vez tenga que cambiar de opinión. Puede que esta vez tenga que dejarme llevar, sí, supongo que ese será el truco. Estaba cansada de la monotonía, de no vivir emociones fuertes, de tener que ser siempre la niña buena que todos creen que soy, pero no. Te necesitaba a ti y a tus dosis de locura, de pasión, de deseo, de cariño... Ayer fue la demostración de todo lo que pensábamos pero no dijimos y sin duda puedo decir que lo prohibido suena tentador. Me sentí una persona nueva, alguien que no tenía nada que ver con mi antiguo ''yo'' e incluso desapareció esa vergüenza que creía imposible que desapareciera. Me jugué todas las cartas desde el primer minuto pero si salía mal no me importaría, pensé que todo habría merecido la pena. Y que razón tenía. No podía ocultar nada, y si lo hacía mis gestos me delataban. No podía negar algo evidente, por mucho que lo intente las ganas ni se esconden ni se niegan. Suena raro, demasiado, pero no por ello deja de ser bueno. Bueno y la vez prohibido, ¿irónico? puede ser.
Y al final acabó gustándome lo prohibido.
 

2 de marzo de 2015

Assolo gioca un cuore

19:02 6 Comentarios

El tiempo me sigue arañando y es que cuanto más tiempo paso contigo más rota acabo pero al mismo tiempo mejor me siento. Tan solo tú consigues hacerme feliz aunque siempre acabe en pedazos. Y quisiera llegar a serlo sin ti pero no puedo. Prometo que quiero pero, ¿puede alguien ser feliz sabiendo que no puede tener lo que más desea? Me gustaría creer que estoy equivocada, que no es así, sin embargo sé con certeza que lo nuestro no es que sea imposible pero exista una posibilidad sino que solamente existe una opción; la imposibilidad. Hablando de imposibilidades también me gustaría que cogieras cada uno de mis pedazos y los acariciaras haciéndolos tuyos aunque no sea bueno para mí, da igual, ya me acostumbré a las cosas imposibles, como tenerte. Quiero ser para ti y que me quieras tanto que duela al dolor un dolor agridulce pero me conformo con un deseo; pedir un beso tuyo. Lo necesito para saber que todo por lo que me estoy muriendo merece la pena. Porque tú lo eres todo y, sin ti, no me quedará el más mínimo recuerdo. Y mañana al despertar todo volverá a repetirse, volveré a sentir la misma impotencia y la misma angustia por seguir sintiendo lo que siento y no poder hacer nada, ni renunciar si quiera, simplemente porque no es tan sencillo. No es nada fácil olvidar que lo que sientes no se va a ir sino que se va a quedar.