15 de abril de 2015

Protagonistas reales de sueños ficticios

21:18 10 Comentarios

Sueños que se basan en ti y en no poder dejar de pensarte, básicamente en eso consisten mis noches desde que apareciste. De hecho, todavía recuerdo la última canción que escribieron el sonido de nuestros besos, era una melodía tranquila y muy dulce. Incluso en sueños notaba como podía perderme en la profundidad de tus ojos. También recuerdo esas veces en las que me decías ''te quiero'' y me erizaba como solo tú eres capaz de conseguir. Y que bonito es poder contar tus lunares de la misma forma que cuento las estrellas, había exactamente siete lunares en tu espalda y todavía me faltaban más para darle por cada uno de ellos una razón por la que quererte. Sentía que por cada abrazo que me dabas lograbas unir cada uno de los mil pedazos de los que me componía.
Poco después solía despertarme con ganas de volver a soñarte pero esta vez ha sido diferente, esta vez no se ha tratado de un sueño.

7 de abril de 2015

Una noche contigo

9:45 8 Comentarios

 Soy de las que necesitan un poco de caos en la vida para sentirse viva. Y que mejor que nuestro desastre para dar rienda suelta. A ti, que me robas los sueños en las noches más oscuras, voy a describirte lo que haría con tu cuerpo en una noche. Advertencia: Si me abalanzo sobre ti al verte no trates de huir, no habrá donde esconderse. 
Me oirás acercarme sin rozarte y tocarte sin oler mi perfume de vainilla. Es que soy tan cruel que me gusta provocar a mi víctima y créeme que cuando empiece a besar tu clavícula no habrá nadie para salvarte. Y pararé cuando más besos necesites. Y te besaré cuando menos te lo esperes. Sonreiré sin que me veas y haré caminos imaginarios con los lunares que vaya descubriendo. Si tu fuego me quema, arderé contigo en silencio. Y si se te pasa por la cabeza la idea de dejarme, te regalaré caricias en la espalda hasta verte con la piel de gallina, pero no por frío, sino por contacto. Y me pedirás que te mate porque pararé a buscar el hielo que luego pasaré por tu cuerpo derritiéndolo, mientras que con tu respiración me derrites a mí. Se me olvidaba que mis colmillos necesitan carne, así que morderé tu cuello hasta verte suspirar.

Porque ya sabemos lo que queremos. Solo un poco de caos en nuestro desastre.