El comienzo del desastre

Recuerdo que cuando le conocí no habían pasado ni cinco minutos cuando ya me había empezado a gustar de 20 maneras distintas. Él no me quiso tan de prisa, lo hizo poco a poco y por cosas absurdas que definían quien era. No sé, supongo que el truco está en mirar a alguien a los ojos y tenerlo todo claro aunque no te des cuenta al momento. Yo lo hice en una de esas noches inolvidables con alcohol y locura en sangre. En uno de esos encuentros en los que se para el tiempo y podría cogerse con la mano la magia que se desprende. Con la química que recorrió todo mi cuerpo en cuanto respiré su perfume y las batallas que tuve con mi subconsciente para que no actuase por mi.  Me abraza y me aprieta con delicadeza contra él y siento que, a pesar de todo lo grande que es, se refugia en mí. Y es que en el fondo, todos necesitamos refugiarnos en una persona.

«Tenía un montón de respuestas, pero a él siempre le interesaron más las preguntas, esas que yo nunca sería capaz de hacerle.»

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Comentarios

2 comentarios:

  1. Cada texto es aún mas precioso, este sinceramente es de lo que más me ha gustado. Sobretodo esa última frase que junto con esa imagen queda tan especial <3 Qué mejor manera que refugiarte en quien más quieres.
    Un beso cielo<3 pásate si quieres, he dado un cambio a mi blog

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    1. Gracias cielo. Creo que deberíamos valorar más a esas personas porque su papel en nuestras vidas es increíble.
      Un besito.

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