Mi (querido) diario

Hoy es un día de estar en casa con la manta y un chocolate caliente. Hoy es un día de escribir. Escribir secretos. Escribir cosas que nunca seré capaz de decirle. Cosas que se quedarán guardadas aquí. Siempre dicen verba volant, scripta manent (las palabras vuelan, lo escrito permanece) y quizá por eso me guste más conservarlo aquí.

Nunca había sentido tanto miedo de perder a alguien, hasta que le conocí. También es cierto que nunca había sentido algo así, ni siquiera algo parecido, quizá suene muy tópico pero es la realidad. Le elegí porque sin conocerle sabía que me iba a hacer feliz como nadie, y que poco me equivoqué. Esto va mas allá de las típicas mariposas o esos nervios tontos, es un vértigo del presente, un presente en el que no importa el pasado o el futuro, solo nosotros. Ahora. 
Cada día, se acerca despacio y me pierdo en sus ruinas, en sus sábanas, quiero decir. Son bonitas, incluso más que las de Roma, y ya es decir. Enamora con sus ojos color otoño y da frío, pero para tenerle cerca. Me enciende el cuerpo, revoluciona mis neuronas y acelera mi corazón. Caos. Desastre. Huracán. Se acerca tanto que le oigo respirar y decirme que se queda, que no es de los que se van.

Necesito un canto, un canto de resistencia susurrado al oído para vencer al miedo y poder decirle, por fin, que le quiero.

Comentarios

4 comentarios:

  1. Pro que chulaaaada♥ Cosa más linda, como me encanta que la gente este tan como feliz de tener a alguien espro que las cosas sigan asi mi Nerea♥
    besos!

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    1. Al menos espero transmitirte mi felicidad que es lo que pretendo. Dos personas felices siempre es mejor que una jajaja.
      Un besito.

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