24 de diciembre de 2016

Página 358 de 365, libro 2016

13:36 14 Comentarios
Para Navidad no quiero regalos materiales. No quiero una casa lujosa, ni un coche deportivo, ni un iPhone 7 plus. Yo solo quiero poder encender todas las luces que la vida te apagó, y es que contigo no solo me ha tocado el gordo, también me ha tocado el niño, el regalo de Navidad y el regalo de Reyes. 

Me encanta cómo combinas los colores del invierno, pero lo que más me fascina es que ni el frío más extremo apaga ese calor que desprende tu mirada, la que hace que me sienta como en casa. Quizá por eso te ganaste esa etiqueta de persona-casa que a todos nos gustaría ser o tener.

Me gustaría convertirme en tu mejor poesía y así perderme en cada letra que dibujaré, a versos y a besos, sobre tu piel con rotulador permanente para que así ni el tiempo pueda hacer de las suyas. Me gustaría ser ese mar, como dice la canción de Melendi, donde puedas ahogar todos tus males. Me gustaría ser muchísimas más cosas pero en definitiva, mi vida, me gustaría ser la que te acompañe cuando a la piel le dé por regalarnos arrugas.

18 de diciembre de 2016

(A)brazos hogareños

14:31 11 Comentarios
¿Conocéis alguna persona-casa? Venga, seguro que sí. Seguro que sabéis de lo que hablo cuando digo que en esas personas podríamos vivir sin que el miedo nos acompañe, o sin que las preocupaciones ocupen un primer plano en nuestra vida. Y es que qué afortunadas son las personas que conocen alguna, pero aún más afortunadas son las que tienen una que les cobija del frío o del mundo cuando está del revés, patas arriba o como queráis llamarlo.
Algunos brazos funcionan como ventosas, y es que cuando te atrapan ya no hay escapatoria pero, que coño, por mí que me atrapen y no me dejen escapar, que al fin y al cabo ahí es donde mejor puedo estar. Por no hablar cuando son acompañados por una manta, caricias y el sonido de la lluvia como banda sonora. Escena de película perfecta.
Mi persona-casa es, sin duda, la mejor que podría tener a mi lado. Espero que penséis lo mismo de las personas que os rodean porque al final son las que os quieren, os cuidan, os apoyan y comparten tus tonterías.