La red ferroviaria con vida

Mi tren favorito eres tú. Mi recorrido favorito es el que marcan tus pasos acompañados de tu voz, y si viene ayudado por tu mano ya ni te cuento. Mis estaciones favoritas son las marcadas por tus lunares, sobre todo una situada cerca de la comisura de los labios. No sabes la de veces que me han dado ganas de bajarme y perderme en tu boca. 

A los trenes suben muchas personas con muchas historias desconocidas, en las estaciones se producen las despedidas más bonitas y posiblemente las más reales, pero yo no quiero ser una desconocida que se suba a tu tren, yo no quiero vivir una despedida, aunque sea la más bonita. No soporto las despedidas... y menos de ti.

El recorrido comienza en la playa, concretamente en el agua. Si cierras los ojos puedes imaginarte caminando por la arena, saliendo del agua, poco a poco, dejando huellas, casi tan profundas como las que dejas en mi corazón. Llegamos a las dunas en forma de rodillas. Cuidado, puedes caerte si no vas despacio. Paciencia, las mejores cosas se hacen esperar. Y llegamos al prado, o, en idioma humano, el vientre. Puedes sentir mariposas que rozan la piel, tranquilo, no son más que manos acariciándote. Y poco a poco subimos hasta llegar al cuello. Montañas. Cada una es esquivada con un beso, un beso capaz de erizar... 

Está muy escuchado eso de que algunas personas son estación pero, ¿y qué pasa si son tren, recorrido y estación a la vez?

Siguiente parada: tu boca.

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Comentarios

2 comentarios:

  1. Me has sacado una sonrisa ;). Bonitas y dulces palabras bonita. Un besazo.

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