En una habitación verde

Quien diga que en la cama no se puede hacer deporte, miente.
¿Cuándo se ha visto comenzar por el final? Revela toda la trama...
Bien, comencemos.
Dos personas cuerdas pierden la cabeza cuando se trata de hacer lo contrario a la guerra, entre otras cosas. Hay ropa por todos lados, menos en sus cuerpos. Llegan besos que aterrizan en el pelo, mejilla, labios y oh, cuello. 
Zona peligrosa. 
Un buen beso puede hacer que todo estalle. 
Y lo hace. 
Salen chispas, los cuerpos queman, cambian las miradas; ahora desprenden deseo. Es capaz de atravesarla con sus ojos color otoño como si fuesen balas, pero éstas no duelen...
A veces.
Y... Por fin se sienten. 
Enteros. 
Solo ella. 
Solo él. 
Nada ni nadie más importa. 

Susurros. Te quiero. Yo más. 

Se mueven.
Sudan.

Las manos enlazadas demostrando la complicidad, los gemidos como prueba de la pasión, éxtasis. Ambos se vacían y solo hay un testigo; la cama deshecha o lo que queda de ella. 
Hicieron arder el mundo solo como ellos sabían, que no quepa duda.
Quien diga que en la cama no se puede hacer deporte, miente.

Comentarios

3 comentarios:

  1. Me gusta lo que escribes y como lo escribes
    Te invito a reunir letras
    abrazos

    ResponderEliminar
  2. Da igual como lo digas: amor, sexo, follar, hacer el amor, etc. Al fin y al cabo es lo mismo, y es el acto más complaciente y bonito que pueda hacer alguien acompañado con otro ser.
    Me ha encantado.

    ¡SALUDOS Y PASA UN BUEN VERANO!

    ResponderEliminar