29 de noviembre de 2017

Reflexión un 29 de noviembre

12:40 8 Comentarios
Hoy dejo escribir a un amigo:

A veces y solo a veces, me paro a pensar con qué finalidad vivimos o en qué invertimos nuestro tiempo. Andamos de aquí para allá, encerrados en nuestra cárcel invisible sin percatarnos de la existencia de la misma. Constantemente visualizamos nuestro futuro e imaginamos todas nuestras metas cumplidas, pero realmente el tiempo pasa y no hacemos nada para alcanzar nuestras más deseadas pretensiones. Hoy no escribo para nadie, únicamente para mí mismo, sin embargo quizás te sientas también identificad@, llamémonos pues, víctimas de una sociedad en constante cambio, la cual, está plagada de vicios que nos impiden darnos cuenta de aquello que realmente importa.

Muchas veces me pregunto, ¿qué es lo que realmente importa? Y la respuesta en mi caso siempre es la misma; familia, amor y estudios. Luego me pregunto, ¿por qué no invierto mi tiempo en lo que realmente importa en lugar de buscar falsas excusas y engañarme a mí mismo? La respuesta viene siendo la misma, soy víctima de mis propios vicios. Vicios que me hacen perder el tiempo en lugar de aprovecharlo. Ahora bien, con 20 años cumplidos no hace mucho, he podido darme cuenta de la existencia de esta cárcel invisible en la que todos estamos atrapados. Sigo sin poder escapar, es cierto, pero al menos, a diferencia de muchos, me he dado cuenta de que ésta existe. Este descubrimiento algún día me servirá para escapar, pues, ¿cómo escaparíamos de algo que no sabemos que nos tiene atrapados?

No pienso irme por las ramas ni explicar cómo alcanzar nuestras metas sin dejarnos engañar por nosotros mismos ya que todavía no lo sé ni yo. Pero, ahora sí, me dirijo a vosotros solo para que reflexionéis sobre todo esto que he escrito, quizás con esta corta pero compleja lectura os deis cuenta que estáis atrapados en un círculo vicioso del que no podéis escapar, o quizás no aceptéis esta idea que aquí os expongo, cayendo así, de nuevo en la ignorancia y buscando por el resto de vuestras vidas excusas ridículas para vuestras metas frustradas.


18 de noviembre de 2017

Romántica en peligro de extinción

21:41 23 Comentarios
Soy de las típicas románticas en peligro de extinción. Aquellas de las que se les enamora con cartas manuscritas y ñoñerías. De las que prefiere un beso a un regalo material. De las que deja su colección de peluches sobre la cama esperando que algún día sea echada por ellos.

Soy de las que tarda en decir te quiero, y si es un te amo ya ni te cuento. 

Soy de las que nunca ha creído en las perfecciones personales pero desde que mi mano encontró la tuya y encajaron a la perfección tengo que replantearme este punto.

Soy de las que piensa que el arte está muy infravalorado, quizá porque no te conocen ni conocen lo que eres capaz de hacer... Porque cariño, arte es lo que haces en la cama cada sábado.

Soy de las que piensa que siempre es mucho tiempo como para dedicárselo a alguien, pero si se trata de ti te dedicaría esta y mil vidas más.

Pero no te equivoques, no quiero que me bajes la luna, esa ya me la bajo yo solita. Tampoco quiero ser tuya, o quizá sí, no sé, porque yo desde siempre he sido muy mía pero si se trata de ti... No me importaría ser tuya.

Soy de las que escribe, y tiene un blog.

Soy de las que ya no quedan. 
Y qué orgullosa estoy.

5 de noviembre de 2017

Desde que eres tú

16:24 23 Comentarios
Eh tú, pequeño diente de león, déjate acariciar, vuela, vive. Demuestra que puedes desestabilizar el mundo con tan solo una mirada. Rompe los esquemas, haz que el vértigo no tenga nada que envidiarte...

Despéjame las incognitas que han convivido conmigo durante dieciocho años. Conóceme y luego intenta explicarme, sin olvidar que quemo, incluso en pleno enero, y todo por ti. Yo era más fría que el hielo pero desde que te conozco algo en mí ha cambiado, me has cambiado. Dime qué cojones me has hecho, yo, que nunca he creído en el amor de película, mírame ahora.

Quiérete.
Quiéreme.
Que el amor no solo es cosa de películas.