Reflexión un 29 de noviembre

Hoy dejo escribir a un amigo:


A veces y solo a veces, me paro a pensar con qué finalidad vivimos o en qué invertimos nuestro tiempo. Andamos de aquí para allá, encerrados en nuestra cárcel invisible sin percatarnos de la existencia de la misma. Constantemente visualizamos nuestro futuro e imaginamos todas nuestras metas cumplidas, pero realmente el tiempo pasa y no hacemos nada para alcanzar nuestras más deseadas pretensiones. Hoy no escribo para nadie, únicamente para mí mismo, sin embargo quizás te sientas también identificad@, llamémonos pues, víctimas de una sociedad en constante cambio, la cual, está plagada de vicios que nos impiden darnos cuenta de aquello que realmente importa.

Muchas veces me pregunto, ¿qué es lo que realmente importa? Y la respuesta en mi caso siempre es la misma; familia, amor y estudios. Luego me pregunto, ¿por qué no invierto mi tiempo en lo que realmente importa en lugar de buscar falsas excusas y engañarme a mí mismo? La respuesta viene siendo la misma, soy víctima de mis propios vicios. Vicios que me hacen perder el tiempo en lugar de aprovecharlo. Ahora bien, con 20 años cumplidos no hace mucho, he podido darme cuenta de la existencia de esta cárcel invisible en la que todos estamos atrapados. Sigo sin poder escapar, es cierto, pero al menos, a diferencia de muchos, me he dado cuenta de que ésta existe. Este descubrimiento algún día me servirá para escapar, pues, ¿cómo escaparíamos de algo que no sabemos que nos tiene atrapados?

No pienso irme por las ramas ni explicar cómo alcanzar nuestras metas sin dejarnos engañar por nosotros mismos ya que todavía no lo sé ni yo. Pero, ahora sí, me dirijo a vosotros solo para que reflexionéis sobre todo esto que he escrito, quizás con esta corta pero compleja lectura os deis cuenta que estáis atrapados en un círculo vicioso del que no podéis escapar, o quizás no aceptéis esta idea que aquí os expongo, cayendo así, de nuevo en la ignorancia y buscando por el resto de vuestras vidas excusas ridículas para vuestras metas frustradas.


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Sobre la autora

Nerea Edelweiss

Invierno del 99. Alicante, España. Estudiante y amante del inglés. Cariñosa, sencilla y risueña. Aprendiz de persona. ¡Hola! Soy Nerea Edelweiss. Gracias por leer el post, ¿te parece bien si aportas tu granito de arena y comentas? Estaré encantada. Un besito.

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8 comentarios:

  1. Hola, uno solo es víctima de sus miedos, independientemente de la edad que tenga..
    Pasa buena tarde, gracias, besos alocados..

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  2. El simple hecho de visualizar tu interior y darte cuenta de tu grito en alto, ya es un gran paso para no dejarte arrastrar por la marea y sobre todo para comprender que realmente crecer es algo más que cumplir años.

    Te felicito por esta reflexión y estoy segura de que no es la única que se está gestando en ti.

    Mil besitos para Nerea y para ti.

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  3. Maravillosa tu reflexión, querida Nerea. Para mí las cosas pequeñas de la vida son las que realmente dan sentido a la misma. Todo es importante y necesario como has dicho: amor, familia, estudios... pero la vida a veces va ta deprisa que no valoramos lo que realmente es importante, la vida es para disfrutarla a tope, solo se vive una vez.

    Un placer leerte.
    Besos y buen fin de semana.

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  4. De todas maneras a veces es dificil alcanzar las metas. Habría que aprender a disfrutar del camino.

    Un abrazo.

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  5. Una estupenda reflexion adoro tu blog!!besos

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  6. Hola amigo desconocido, gracias por compartir este trocito de ti con nosotros.
    Un beso enorme!

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  7. Qué reflexión tan chula!!! me ha encantado, muackkkk

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  8. Lo bueno es que te has dado cuenta más pronto que tarde.
    Ahora a luchar por lo que realmente se quiere y nos hace feliz.

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